miércoles, 26 de noviembre de 2014

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ASOCIACIÓN DE PROFESIONALES DE LA GESTIÓN CULTURAL DE CANARIAS ANTE UN NUEVO PERÍODO LEGISLATIVO AUTONÓMICO Y MANDATO LOCAL

Reunida la Asamblea General de la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Canarias en el salón de actos de la Casa de Colón, en Las Palmas de Gran Canaria, queremos hacer pública la siguiente Resolución:

Atendiendo a la importancia que para las políticas culturales públicas tiene la próxima cita electoral, donde se dilucidará la representación política en las tres escalas administrativas con mayor incidencia en el sector cultural canario, es decir, las áreas de cultura de los ayuntamientos, cabildos y gobierno autonómico, y considerando los acuerdos tomados hasta la fecha por parte de esta misma asamblea en lo que se refiere al Plan Canario de Cultura y su posterior desarrollo, entre otros, queremos ofrecer a la sociedad canaria y a las candidaturas que opten al referido proceso electoral, las siguientes propuestas.

El PLAN CANARIO DE CULTURA fue presentado en 2010 por el Gobierno de Canarias. Desde entonces su desarrollo ha estado condicionado por la ulterior convocatoria electoral (2011) y por la falta de un mayor dinamismo, en cuanto a la implementación de sus recomendaciones se refiere. La APGCC reconoció la importancia de ese documento, así como del proceso que lo gestó, tomando en 2012 el acuerdo de adoptar sus postulados como documento de referencia en nuestro ámbito profesional. La crisis presupuestaria sufrida por las administraciones públicas y la reducción del gasto privado en cultura nos ha dejado un panorama con incógnitas que deben ser resueltas. En este punto recordamos cómo el propio plan reconocía la necesidad de actualizarse cuando el documento se planteaba “con el objetivo de convertirse en un plan de acción para el conjunto del sector cultural canario hasta el año 2020 (en un proceso continuo de evaluación, revisión y adaptación)”. Ante ello, la APGCC resalta la necesidad de actualizar el trabajo realizado de diagnóstico, reflexión colectiva y definición de objetivos y mecanismos para implementar en el marco de la aprobación del citado Plan Canario de Cultura de cara a actualizar la información, datos y valoraciones existentes sobre el sector cultural en Canarias y como instrumento fundamental en la proyección de las políticas culturales venideras.

El CONSEJO CANARIO DE CULTURA (CCC) se concibió como un “espacio de reflexión, confluencia y coordinación del sector cultural de Canarias” donde “debe estar representada la diversidad de agentes y administraciones que protagonizan la vida cultural canaria para que recoja discursos y sensibilidades distintas”. Sin embargo, consideramos que el actual mecanismo de elección de sus integrantes no está acorde a los usos que imperan en otros territorios de la tradición continental europea. La APGCC acuerda reclamar un incremento de la autonomía administrativa y política del consejo, proponiendo que pase a depender del Parlamento de Canarias; reforzar su corpus normativo, moderar la discrecionalidad de los cargos unipersonales, incrementar su capacidad de iniciativa de cara a propiciar una mejor representación de la sociedad civil canaria.

FINANCIACIÓN PÚBLICA DE LA CULTURA. Desde el comienzo de la crisis, venimos argumentando que “la reducción del gasto cultural público no conlleva necesariamente la disminución de su participación en el % del gasto total. La reorientación del gasto es una decisión política”. Los drásticos recortes en Cultura en los últimos presupuestos corresponden a una visión de la cultura como un ámbito de actividad superfluo, prescindible en tiempos de crisis, y no como un espacio para la realización de los derechos fundamentales de las personas y como importante vector de desarrollo socio-económico. De esta manera, la APGCC reclama que las administraciones canarias alcancen al final del próximo cuatrienio el gasto medio en cultura del conjunto de las administraciones españolas antes de la crisis (1,21% en el Gobierno de Canarias y 5,19% en cabildos y ayuntamientos) con la intención de recortar, 11 años después del inicio de la crisis, la distancia de partida.

RADIO Y TELEVISIÓN PÚBLICAS DE CANARIAS. La actual tramitación en sede parlamentaria de la Proposición de Ley de Radio y Televisión Públicas de la Comunidad Autónoma de Canarias supone, en nuestra opinión, una oportunidad excepcional para reclamar la presencia del sector cultural en la toma de decisiones de ese importante ámbito de emisión y difusión simbólica. Hablar de políticas culturales sin referirse a las posibilidades que ofrecen los medios de comunicación públicos, es dar la espalda al mayor instrumento de transferencia cultural existente en la actualidad. Por todo ello, reclamamos la presencia representativa de profesionales de nuestro ámbito que aporten una mirada cualificada y culturalmente responsable en la concreción de la función de servicio público de esta herramienta cultural y comunicativa de importancia estratégica para la articulación de la comunidad canaria.

Las Palmas de Gran Canaria, 22 de noviembre de 2014.

martes, 18 de noviembre de 2014

Las funciones sociales y culturales del servicio público de radio y televisión autonómica

Como ya es tradicional, aprovecharemos la celebración de nuestra Asamblea para propiciar un espacio de discusión-formación sobre un tema candente para la profesión y el sector cultural.

En esta ocasión, y coincidiendo con el trámite parlamentario de la (muy enmendada)  Proposición de Ley de Radio y Televisión Canaria, celebraremos una sesión de debate, en la misma Casa de Colón, a las 10 de la mañana, sobre las funciones sociales y culturales del servicio público de radio y televisión autonómica en la que intervendrá el Catedrático de la Universidad del País Vasco, Ramón Zallo

Somos de la opinión que el sector cultural no debe permanecer ajeno a este nuevo proceso de regulación de una institución intermedia tan decisiva para la institucionalidad de la CAC como para el desarrollo cultural de las islas.

Reproducimos un fragmento de un texto de Ramón Zallo a modo de aproximación al tema a tratar.

El carácter avanzado de una sociedad democrática se advierte, en buena parte, en el número, funciones y calidad de organismos e instituciones intermedias que hacen de puente entre la legitimidad de los valores públicos de las instituciones electas y las realidades sociales plurales, incluidos los “grupos de interés”. Instituciones como el Ombudsman, Comités de Redacción en los medios de comunicación, Foros diversos, Plataformas ciudadanas… son de naturaleza muy distinta pero con una finalidad similar: ampliar el espacio público más allá del espacio de la Administración y de los agentes políticos especializados. Desde ahí se generan valores colectivos que no emanan directamente del interés institucional o de Estado –representando lo racional y general- sino de un discurso colectivo de construcción democrática y social –representando el equilibrio de lo público, lo social y lo particular-.

 En la comunicación audiovisual la gobernanza tendría distintas expresiones:

-para la supervisión a posteriori de los valores reconocidos legalmente, resulta más que recomendable una Autoridad independiente en cada espacio comunicativo;
-para que los valores socialmente aceptados y la calidad referencial del sistema público se tengan en cuenta en la programación, resulta necesario un Consejo Asesor;
-para que la sociedad se encarame a la programación misma como espejo social y se democratice el sistema comunicativo público, es clave normativizar el Derecho de acceso;
-para que la información sea fiable en un contexto de expansión cualitativa de los informadores-opinadores, son necesarios los consejos profesionales de Informativos;
-para que se gestione desde la solvencia, es imprescindible un Consejo de Administración no partidista, con funciones estratégicas y de gestión, a cuyas decisiones colegiadas se atiene la Dirección general;
-para que se puedan cumplir los objetivos de Servicio Público reconocidos es conveniente la regularización de los Mandatos-Marco y Contratos Programa, con compromisos de producción y programación de Servicio Público que justifiquen la parte de financiación pública, incluyendo un sistema de seguimiento;
-para que todo el andamiaje parta de la legitimidad, es fundamental la intervención del Parlamento validando órganos, debatiendo en pleno sobre modelos…y una Comisión de Control más orientada al uso de las cuentas que al control político.
 Este texto ampliado aquí.


Asamblea General Anual de la Asociación

ASAMBLEA GENERAL ANUAL 2014
Convocamos a la  Asamblea General Anual de la Asociación que tendrá lugar en la Casa de Colón (Calle Colón, 1, Las Palmas de Gran Canaria), el próximo 22 de noviembre, a las 11.30 de la mañana. Adjuntamos orden del día.


Orden del día

1. Aprobación del acta de la Asamblea Anual 2013.

2. Informe económico y de socias/os.

3. Reforma de estatutos.

4. Elección de nuevos miembros de la Junta Directiva.

Propondremos la incorporación de representantes por Fuerteventura y La Palma.

5. Plan de trabajo 2015.

6. Ruegos y preguntas.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Nuestra asociación ha estado presente en la asamblea anual de la Federación Estatal de Gestores Culturales (FEAGC), celebrada hoy jueves 7 de noviembre en Valladolid. Además de la importante representación territorial, destacamos la convocatoria de la II Conferencia Estatal de Cultura 2015

miércoles, 5 de noviembre de 2014

'VIEJOS NUEVOS MODELOS: ARGUMENTOS PARA UNA PROPUESTA (DIFERENTE)'.

Los próximos días 10 y 11 de noviembre, de 17.00 a 20.00 horas, en el Espacio Cultural de Cajacanarias tenemos una cita con con Mariana Fossatti, socióloga, directora y docente de Ártica, cuyo trabajo se centra en la cultura, la educación y las organizaciones sociales.
Pueden inscribirse en las jornadas hasta el día 10 de noviembre en la Fundación Pedro García Cabrera, a través de su correo electrónico info@fundacionpedrogarciacabrera.com o llamando al teléfono 677811030. 

Les dejamos el texto introductorio de estas estupendas jornadas.

"Pensarán que nos hemos vuelto unos pesados con esto de la crítica a aquél “nuevo modelo” de gestión de la cultura que nos llovió, sobre todo, a raíz de la llegada en 2011 del Ministro de Cultura, José Ignacio Wert, y su Secretario de Estado en la materia, José María Lassalle. La apuesta cogió desprevenido a un sector que había arrendado todas sus ganancias al caballo de las industrias creativas y del marketing territorial.
El asunto no es baladí. Recordemos que ese nuevo modelo surgía en oposición a las “viejas formas” y no como complemento. Llegaban las ideas frescas para airear el cargado ambiente que los profesionales y demás agentes de la cultura veníamos disfrutando desde tiempos remotos. De repente pareció que los trajes discursivos que llevábamos los y las profesionales de la gestión cultural se hubiesen convertido en piezas “vintage”. Esas declaraciones se hacían ante los medios y no en sede parlamentaria o en órganos de control del ejecutivo. El tono era el del progenitor que afeaba la conducta al descendiente que había comido demasiadas golosinas en el cumpleaños de la prima. Moralinas del tipo “la gente pasando hambre y Uds. organizando fiestas”.
Es de suponer que la ausencia de literatura referida a la defensa de esa alternativa sea debida a la endeblez de su entramado conceptual. A saber: incremento de la financiación privada en el sector (sin diferenciar entre subsectores o disciplinas) haciendo tábula rasa en el diverso paisaje de las artes; progresiva retirada del Estado en el tradicional e histórico soporte público a la cultura; ensalzamiento de la emprendeduría en torno a la industria cultural (con la consecuente correlación en el incremento de la precariedad en las condiciones profesionales para el desarrollo de los oficios de la cultura, como nos recuerda Rowan). Poco más.
A raíz del surgimiento de esta neoliberal e insustancial doctrina aparecen interesantes reflexiones (que aprovechan la extemporaneidad de algunos de los conceptos que conjugan) para ponerla en duda. Es el caso de términos como propiedad intelectual, autoría, usuarios, públicos, ciudadanía, innovación social, derechos culturales,… que adquieren una impronta de nueva significación a raíz de la más que citada crisis económica.
Estas jornadas cuentan con la presencia de la uruguaya Mariana Fossatti, una de las cabezas visibles de Ártica Centro Cultural. Este es un interesante proyecto online que cuenta con colaboradores de varios países latinoamericanos y apuesta por la construcción de una plataforma de intercambio donde una comunidad de individuos vinculados a la producción cultural comparten habilidades. Según sus propias palabras Ártica no ofrece soluciones tecnológicas, sino que es un “software cultural”. Un dispositivo social que ayuda a los actores del sector cultural a transitar hacia el nuevo paradigma de la cultura digital. Una cultura libre donde ya no existe una separación radical entre productores y consumidores de contenidos.
Con Fossatti aspiramos a abrir un canal de comunicación con el continente americano que vive un bullir de iniciativas y proyectos culturales que no podemos dejar de observar y analizar. Mariana nos viene a hablar de plataformas de intercambio digital, tránsito hacia el nuevo paradigma de la cultura digital; cultura libre donde ya no existe una separación radical entre productores y consumidores de contenidos; empoderamiento digital de comunidades de artistas; educación y cultura disponibles de manera accesible, democrática y libre; software libre y el copyleft."

lunes, 3 de noviembre de 2014

Presentación de la asociación en La Palma

El pasado día 31 de octubre, en la Sala Centro, tuvo lugar la presentación de la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Canarias en Santa Cruz de La Palma.
El acto fue presentado por Ana Martín, gestora cultural de Santa Cruz de La Palma, e intervino Tony R. Murphy, presidente de la Asociación.
Además de para presentar los fines asociativos de nuestra organización profesional, el encuentro sirvió para establecer un primer intercambio con un nutrido y destacado grupo de representantes de la vida política, económica, social y cultural de la isla.
Esta es la intervención de Ana Martín con la que abrió el acto y que amablemente nos ha cedido para compartirla.



Si nos preguntaran por la definición de cultura, la imagen mental que se nos dibujaría a cada uno de nosotros sería diferente. Diferente, pero a la vez correcta, porque esa definición de cultura vendría motivada por la subjetividad. Porque cultura es música, es pintura, es escultura, es teatro, es comic, pero también son ritos, tradiciones, costumbres…que caracterizan a un pueblo. Son relaciones sociales, intercambios de saberes.

La cultura produce experiencias, profundas, creativas, llenas de recursos simbólicos que abren un campo para la experimentación, la curiosidad, la imaginación. La cultura no sólo mantiene y conserva, sino es un medio para abrir procesos sociales de renovación y transformación.
¿Y cómo se administra todo esto? A través de la gestión cultural y la figura del gestor cultural.


Lluís Bonet, en su artículo «El perfil del gestor  cultural en el siglo XXI», apunta  los elementos que  deberían caracterizar un gestor cultural y que permiten su definición:
Mediador entre la creación, la  participación y el consumo cultural.
Profesional capaz de ayudar a desarrollar el trabajo artístico e insertarlo en una  estrategia social, territorial o de mercado.
Profesión que hace viable  (económicamente, socialmente, artísticamente, políticamente) un producto  cultural.
A esto se puede añadir que el gestor cultural es un profesional que debe ser capaz de tener una mirada reflexiva pero respetuosa, cualificado, formado para realizar correctamente su trabajo, minimizando eventualidades, que se documenta y evalúa lo que hace, no se dedica a hacer por hacer sin ningún criterio y sin objetivos y destinatarios definidos.
Un profesional que desde una asociación, una empresa privada o desde el sector público, pone de relieve la importancia del capital humano en el desarrollo de políticas culturales.
La profesión de gestor cultural, que nació en los años 80, en la actualidadse enfrenta en su día a día a muchos retos y que son objeto de reflexión:
Dignificación, profesionalización y puesta en valor del gestor cultural. Reconocimiento social de su labor.
Demostrar sus características específicas y dotarse de recursos propios.
Conocimiento del público destinatario de los proyectos.
Eficacia y eficiencia en la gestión. Importancia de la planificación y la evaluación.
¿optar por calidad o por cantidad?
¿corto plazo y resultados impactantes o medio y largo plazo y resultados duraderos?
Saber desenvolverse en esta situación de cambio.
Papel del sector público en la llamada democratización de la cultura y en la garantía del acceso a la cultura conjugado con el papel del sector privado.
Relación cultura con otros sectores: economía, educación, turismo,etc.


Queremos agradecer a las compañeras/os de La Palma el recibimiento y el trato recibido